Glándula Timo- Qué es y cómo estimularla?

 “El timo, en anatomía, es un órgano del sistema linfático, responsable de la maduración de los linfocitos T, y endocrino, ya que secreta algunas hormonas. El timo tiene su máxima actividad durante la infancia y la adolescencia. En la edad adulta se atrofia parcialmente, siendo sustituido por tejido adiposo; no obstante siempre conserva una actividad residual".Generalmente, consta de dos lóbulos y se localiza en el mediastino, detrás del esternón
En la edad adulta (y esto es importante a tener en cuenta), en la grasa retrosternal que ocupa el lugar en el cuerpo (cuerpo timoadiposo) es posible encontrar restos funcionales del órgano involucionado..Se habla de involución, pero no de total anulación de su potencial. Es curioso comprobar cómo la grasa del cuerpo tiene unas funciones como “sostenedoras” de hormonas o elementos bioquímicos de diversas índoles. En las mujeres en edad no fértil, se sabe que el cuerpo adiposo contiene estrógenos, por lo que uno asume que al llegar a esa edad se suele redondear y que la menopausia, se sabe, es menos molesta en mujeres que tienen un cierto “cuerpo” que en aquellas que son muy “secas” y delgadas.


Y ahora la parte más interesante. Desde 1974, se ha identificado a la hormona tímica. Tiene una importancia extraordinaria en el funcionamiento del sistema immunitario. Se sabe que es capaz de modificar a los linfocitos procedentes de la médula ósea en linfocitos madurados tipo T que son los agentes de una variedad de respuesta inmmunológicapredominantemente pone en marcha el organismo para luchar contra algunas enfermedades infecciosas (ejemplo tuberculosis) y eliminar las células malignas incipientes, para el rechazo de los órganos.

La glándula puede estimularse a través de pequeños golpecitos en el pecho mientras respiramos en forma relajada (20 por la mañana y 20 por la noche antes de acostarse). De la misma forma en que damos golpecitos a los bebés para que erupten. O palmaditas de consuelo o de estímulo a las personas que nos interesan. O nos viene a la mente la imagen de un “King Kong” erecto, rugiendo expansivo y eufórico mientras sus puños golpean el pecho. Para la medicina que no es occidental... esa glándula es la sede de un centro vital básico. La materialización corpórea de un vórtice de energía universal que se adapta a nuestra propia vibración energética y que se llama chakra. Se crea o no se crea es otro asunto. El suspiro desencadena una relajación no solo del aparato respiratorio sino de nuestro sistema de comunicación. Es un “mantra” de la relajación, y del “abandono de uno mismo” Se baja la defensa corporal y uno se entrega a sus sentimientos. Y los golpes hacen vibrar y potenciar esa vibración de ese centro no sólo en un plano vibracional sino en un plano de contacto y estímulo. Esto forma parte de técnicas curativas orientales, que son bastante más lógicas de lo que aparentan. Con esa práctica “despiertas” a la glándula, y lo mismo con muchas asanas, mantras, o meditaciones encaminadas a sentir ese centro vital en concreto.

Cristales: El Citrino

El citrino es un poderoso limpiador y regenerador. Se trata de una piedra extremadamente benéfica que incorpora los beneficios del sol.
Genera calidez, energetiza y es altamente creativa.
Este es uno de los cristales que nunca necesita limpieza.
Absorbe, transmuta, disipa y conduce a tierra la energía negativa. Es capaz de limpiar los chacras, especialmente el del plexo solar y el del ombligo. Activa el chacra
coronario y abre la intuición.
Esta es una de las piedras de abundancia, una piedra dinámica que enseña a manifestarse y atrae riqueza, prosperidad, éxito y todo tipo de cosas buenas.
Tiene el poder de impartir alegría a aquellos que lo miran.
Ayuda a desarrollar una actitud positiva y a mirar el futuro con optimismo, siguiendo el flujo en lugar de quedarte anclado en el pasado.
Mentalmente , el citrino potencia la concentración y revitaliza la mente. Es excelente para superar la depresión, la fobia y los miedos.
Emocionalmente, el citrino fomenta la alegría vital. Esta piedra te ayuda a seguir el flujo de los sentimientos y a equilibrarte emocionalmente.

Curación

El citrino es excelente para energetizar y recargar. Es muy benéfico cuando se sufre el síndrome de fatiga crónica e invierte las enfermedades degenerativas.
El citrino estimula la digestión, el bazo y el páncreas. Resuelve las infecciones de riñón y vejiga, ayuda en los problemas oculares, incrementa la circulación sanguínea y desintoxica la sangre, activa la glándula timo y equilibra la tiroides. Tiene un efecto calentador y fortalece los nervios. Este cristal es un eliminador que alivia el estreñimiento y elimina la celulitis. Tomado en forma de elixir resulta útil para los problemas menstruales y los síntomas de la menopausia, como los sofocos, el equilibrio hormonal y la fatiga.
Póntelo en los dedos o en la garganta en contacto con la piel.

Extracto del librio: "La Biblia de los Cristales" by Judy Hall

Limpieza y cuidado de los cristales




Limpieza de los cristales

Cuando llega a tus manos un cristal o una piedra, es muy importante lavarlas y purificarlas para eliminar cualquier tipo de negatividad que puedan haber adquirido.


Este procedimiento se puede realizar de diferentes maneras:
  • situando las piedras bajo un chorro de agua corriente (si es una fuente natural mejor) visualizando como la negatividad abandona la piedra;
  • enterrándola varios días en sal marina;
  • llevándolas al mar y envueltas en una red sostenerlas en la rompiente de las olas o
  • dejándolas en un recipiente con agua y sal durante la noche.
Son todas estupendas formas de limpiar y purificar nuestras piedras. No se puede
usar la sal con el ámbar, las esmeraldas, el lapislázuli, el ópalo, la malaquita y las turquesas. La selenita no puede sumergirse mucho tiempo en agua, puesto que al tratarse de una sal puede llegar a disolverse.

Carga y cuidados de nuestros cristales y piedras

Para cargar-recargar los cuarzos y piedras existen también diferentes maneras dependiendo de su composición.
Los cuarzos deben ser expuestos directamente a la luz del Sol con frecuencia siempre que se pueda. La amatista y el cuarzo rosa se pueden poner al Sol pero poco tiempo pues pierden su color. Las turmalinas gustan de sitios oscuros y resguardados. Hay piedras de carácter lunar que se verán beneficiadas si son expuestas a la luz de la Luna en período creciente y en Luna llena. Estas piedras son el cuarzo blanco, la selenita, la amatista, la esmeralda y la piedra de Luna.
Hay que mantener el entorno de las piedras limpio, con velas, incienso y flores frescas siempre que sea posible.
Si una piedra o cristal se rompe o pierde totalmente su poder curativo debido a un exceso de trabajo, no deben despreciarse jamás.
Enterrándolas en nuestro jardín, o en nuestras macetas, no solo ayudaran a las plantas sino que, con el tiempo, pueden ir recuperando su fuerza.
Lo podemos hacer también tirándolas al mar; sobre todo donde haya acantilados.
Se purificarán, se renovarán y el mar las pulirá. Quizás un día la encuentre un niño,
y comenzará de nuevo su beneficiosa labor.

Meditación So Ham

La meditación So ham cuenta con todos los beneficios de la meditación con mantras, pero además resulta un potente reactivador del sistema nervioso, que purifica y equilibra los canales energéticos del cuerpo y, gracias a la armonía que un correcto flujo energético permite, nos ayuda a elevar la conciencia a un plano superior, lejos de las polaridades que nublan la mente. Esta técnica se basa en dirigir la atención hacia uno mismo y repetir con nuestra voz interior (aquélla que habla al corazón mejor que nuestra voz física) So ham. Que es llamado muchas veces "el mantra que no se recita", porque no es tanto una frase que debemos pronunciar, sino más el sonido que nuestro cuerpo produce naturalmente al respirar:
• Cuando inhalamos aire, producimos un sonido "sah".
• Cuando exhalamos, producidos un sonido "ha", a la que se le agrega en forma automática una "m" final.
En sánscrito, la "ah" se pronunciaba "o", y así identificaron el mantra natural: So ham. Algunas escuelas del budismo prefieren iniciar los ejercicios de meditación con la exhalación, y por lo tanto llaman a este mantra Hamsa. Pero poco importa cuál es el orden de sus sílabas, porque este mantra posee un significado poderoso y enigmático: significa literalmente "Yo soy eso".
Y el "eso" al que nos referimos es la energía que ingresa y sale de nuestro cuerpo mientras respiramos. Repetir So ham es igual a reafirmar que somos parte de la Energía Cósmica que dio origen al Universo, que no estamos alejados de la Llama Divina, sino que la Divinidad está dentro de nosotros también.
El procedimiento de esta técnica meditativa es bastante sencillo.
  • Primero decimos, con nuestra voz interior, el vocablo "so" cuando inhalamos aire,
  • y "ham", cuando exhalamos. Es decir, nos volvemos conscientes del sonido que la respiración produce naturalmente.
Este proceso recibe el nombre de ajapa-mantra, que quiere decir que los labios no se mueven durante la pronunciación del mantra.
El espacio entre los dos vocablos, que va aumentando conforme se intensifica más el estado meditativo, es el espacio de la conciencia verdadera. Este espacio silencioso crece y por lo tanto aumenta nuestra conexión con la Energía Cósmica. El objetivo de todo maestro en meditación es lograr que este espacio entre el so y el ham crezca, porque es el espacio de comunión entre el ser humano y la instancia superior.
Reconocer su existencia por medio del mantra So ham es volvernos conscientes de aquello que nos mantiene vivos. Es conectarnos íntimamente con el procedimiento por el cual las células se alimentan (recordemos que el oxígeno es su combustible). Y como las ce lulas son las que hacen que las funciones de nuestro cuerpo se realicen, un acto tan sencillo, tan aparentemente insignificante como repetir So ham varias veces mientras meditamos, es respetar a nuestro cuerpo y el casi mágico proceso por el cual funciona.

Propiedades energéticas y simbología de los colores


Es muy importante que los colores en su conjun­to creen un espacio vital y con armonía cromática.
Cuando falta, en un ambiente o en una casa, un color fundamental para lograr la armonía (por ejem­plo el blanco) puede traer aparejados efectos dañi­nos que se contrarrestan incorporando elementos del color faltante.
Para elegir los colores que incluiremos en cada ambiente es fundamental conocer la propiedad energética y la simbología de cada uno.


Color   (Propiedad energética): Simbología


Rojo (Estimulante): Pasión, poder, salud, movimiento, sexualidad, empuje, satisfacción, etc.
Anaranjado (Vigorizante): Abundancia, bondad, placer, generosidad, sociabilidad, atracción, comida y bebida, etc.
Amarillo (Atrae la fortuna y la prosperidad): Alegría, confort, acumulación de dinero y bienes materiales, excentricidad, etc.
Verde (Armonía): Esperanza, autenticidad, naturaleza, inmadurez, ingenuidad, salud, juventud, fertilidad, compasión, plenitud, etc.
Azul (Tranquilizante): Inteligencia, dignidad, madurez, formalidad, amor filial, calma, intuición, etc.
Violeta (Espiritualidad): Paz, humildad, ancianidad, vida superior, meditación, frescura, introversión, introspección, etc.
Negro (Protección): Depresión, mudez, autosuficiencia, sofisticación, distancia, oscuridad, insatisfacción, necesidad, rectitud, formalidad, indiferencia, etc.
Rosa (Entendimiento): Paz, inocencia, femineidad, infancia, ternura, pasividad, docilidad, tranquilidad, claridad, luminosidad, reserva, falta de agresividad, etc.
Blanco (Verdad): Fuerza, pureza, luz, calor, distancia, transparencia, salud, camino, día, despertar, individualidad, amplitud, creatividad, generosidad, etc.
Gris (Equilibrio): Calma, distracción, tiempo, rememoración, tradición, invisibilidad, ecuanimidad, justicia, intuición, sensibilidad, tirantez, sinceridad, etc.
Indigo (Emotividad): Sobriedad, superación, sinceridad, espiritualidad, frescura, letanía, despedida, reflexión, comodidad, etc.


LAS CONSECUENCIAS DE LA AUSENCIA DE DETERMINADOS COLORES EN LOS DISTINTOS AMBIENTES
La ausencia de un color en una casa no suele traer aparejadas mayores dificultades a menos que se trate de alguno de estos casos:
a) En el dormitorio de una pareja no debe faltar el color rosa...
Porque es un tono fuerte, poderoso, energéti­co, y de vibraciones positivas. Promueve el enten­dimiento amoroso y es un gran armonizador.
b) En los dormitorios de adolescentes no debe estar ausente el color azul...
Porque simboliza la tranquilidad y seguridad que suele faltar en esta etapa de la vida.
c) En el dormitorio de un bebé no debe faltar el color amarillo...
Porque simboliza la alegría. Es un color tónico pero no excitante y se lo considera un escudo, por su capacidad para neutralizar las energías negati­vas.
d) En el dormitorio de un anciano no debe faltar el color anaranjado...
Porque simboliza la energía que suele menguar con el paso de los años.
e) En las salas de estar o living no debe faltar el co­lor violeta.
Porque tiene propiedades sedantes. Es un gran pacificador y neutralizador que absorbe la negatividad del ambiente e irradia energía positiva.
f) Como el comedor es una zona importante, puesto que allí se reune a diario la familia, nunca debe faltar el color verde...
Porque se relaciona con la armonía y el conten­tamiento, indispensables para amenizar el en­cuentro.
g) En los ambientes en los que se realizan activi­dades comerciales no debe faltar el color rojo...
Porque se lo asocia con lo beneficioso, con el empuje y con la fama.
h) En los ambientes en los que se cocina no debe faltar el color blanco...
Porque simboliza la pureza, el calor, la fuerza y la salud, condiciones que siempre están presentes en los rituales culinarios.

LAS CONSECUENCIAS DE LOS EXCESOS DE LOS DISTINTOS COLORES EN LOS AMBIENTES

Como ya dijimos, los colores son portadores de la energía que les concede la naturaleza por medio de la luz.
Cuando alguno aparece en exceso en un am­biente, casa o edificio (también puede ser en un ba­rrio o localidad) genera un desequilibrio energético que puede convertir el Feng Shui de esa morada en negativo, ya que la circulación del Sha rompe el equilibrio y la armonía del Chi, que no puede fluir libremente.
A continuación vemos los efectos que pro­ducen los excesos de cada color.

RECORDEMOS
Cuando hablamos de exceso de color, no nos referimos a una cuestión estética sino a la acumulación de energía cromática despedida por un color y que rompe el equilibrio de ese espacio.

Color: Efectos del exceso en el Feng Shui de los ambientes

Rojo: agresividad, tendencia a la violencia, peleas constantes, falta de calma y posibilidad de diálogo.
Anaranjado: ansiedad, insomnio, tendencia a la mala alimentación, falta de concentración.
Amarillo: falta de humildad, intolerancia, incontinencia de esfínteres en niños y ancianos.
Verde: falta de tacto en las relaciones interpersonales, alejamiento de amistades y vecinos, distancia afectiva entre las parejas.
Azul: frialdad, falta de comunicación, inapetencia.
Violeta: exceso de misticismo, falta de conexión con los problemas cotidianos, depresión, ambiente lúgubre.
Negro: depresión, angustia, intolerancia, falta de animosidad, indiferencia, exceso de formalidad, desentendimiento entre padres e hijos.
Blanco: impersonalidad, falta de vida y compromiso, alejamiento en las parejas, falta de estímulo en los jóvenes.
Rosa: melancolía, tendencia a los trastornos hormonales en las mujeres, depresión en los adolescentes, excesiva introspección en los ancianos.
Gris: distancia de los seres queridos, falta de prosperidad.